Cataluña se sitúa al frente del ranking europeo de jóvenes poco cualificados y sin estudios postobligatorios. En 2024, la tasa de abandono escolar prematuro en Cataluña se situó en el 13,7% (EPA), muy lejos del objetivo de la Unión Europea de reducir el abandono escolar al 9% para 2030. Esto tiene una relación directa con el desempleo, la exclusión social y la pobreza de la población joven. La OCDE afirma que una consecuencia clave de los bajos niveles educativos es el elevado desempleo juvenil, el cual continúa con cifras preocupantes en Cataluña: el 21,6% de los jóvenes menores de 25 años no tiene trabajo frente al 14,9% en la UE.
Según un estudio de la OCDE, queda demostrado que aquellos alumnos que entre los 14-16 años realizaron 3 actividades clave tuvieron luego mejores trabajos, con mejores salarios y mayor satisfacción vital. Esas 3 actividades son pensar y hablar sobre su futuro, explorar el mercado laboral y experimentar profesiones.
Teniendo en cuenta las principales recomendaciones de la OCDE, la Fundación Exit ha diseñado un nuevo Modelo de Orientación Integral Laboral, que tiene como objetivo facilitar a jóvenes entre 16 y 19 años en situación de vulnerabilidad social, que cursan un Programa de Formación Básica, la toma de decisión sobre su futuro académico y profesional. El programa está diseñado para que les facilite la toma de decisiones sobre su futuro profesional desde lo que son (talentos, competencias), lo que les apasiona (vocación), y lo que necesita el mundo de ellos (apertura a profesiones actuales) y les brinde herramientas y experiencias que pueden resultar determinantes para su vida laboral. Estructurado en 4 módulos (autoconocimiento, exploración del mundo laboral, herramientas para el aprovechamiento de las prácticas y toma de decisiones), se articula alrededor de una plataforma tecnológica gamificada.