El objetivo es convertir alimentos considerados residuos en recursos útiles, de acuerdo con los principios de la economía circular, sensibilizar a la población sobre las pérdidas y el desperdicio de alimentos, y promover la economía social y solidaria mediante la elaboración de mermeladas. Al mismo tiempo, se fomenta la participación comunitaria y parte de la producción se destina a organizaciones sociales para apoyar a personas en situación de vulnerabilidad.