Más de un tercio de los alimentos que se producen en el mundo acaba en la basura, y el 45 % de la fruta y la verdura que se cultiva se pierde o se desperdicia (FAO, 2020). Al mismo tiempo, en Cataluña casi el 25 % de la población vive en situación de riesgo de pobreza, con dificultades para acceder a una alimentación saludable y a oportunidades de empleo.
Espigoladors trabaja para aprovechar estos alimentos y, al mismo tiempo, empoderar a colectivos en situación de vulnerabilidad de una manera inclusiva, participativa y sostenible. El proyecto Urban(eat)a Ciudades Comestibles busca promover el aprovechamiento de los frutos de los árboles urbanos (que a menudo se plantan con fines decorativos, de sombra o ecológicos) convirtiéndolos en recursos alimentarios útiles y evitando el desperdicio.
El proyecto involucra a los ciudadanos en la recolección, transformación y revalorización de los frutos, fomentando la participación comunitaria y el empoderamiento vecinal, y fortaleciendo los sistemas alimentarios locales. Los productos obtenidos se procesan con es im-perfect® y se destinan a las administraciones públicas o a organizaciones sociales locales, aportando valor tanto a la comunidad como a las personas en situación de vulnerabilidad.