El cáncer infantil continúa siendo la segunda causa de mortalidad en menores de 15 años. Por lo que se hace fundamental que estas fundaciones desarrollen día a día programas y actividades necesarias para seguir investigando y mejorar la calidad de vida de los pequeños y sus familias.
La FUNDACIÓN JOSEP CARRERAS contra la Leucemia trabaja desde hace más de 30 años para conseguir que la leucemia sea, algún día, 100% curable para todas las personas y en todos los casos. Para lograr este fin, solo existe un camino: la investigación. Con más de 300 investigadores y más de 10.000 m2, el Instituto Josep Carreras es el centro más grande de Europa focalizado exclusivamente en la leucemia y otros cánceres de sangre.
Aunque la investigación ha avanzado mucho en términos generales, todavía 2 de cada 10 niños no supera la enfermedad y, en algunos subtipos, especialmente los que afectan a menores de 1 año, el pronóstico es infausto. Por esto, los Céntimos Solidarios servirán para financiar 4 proyectos de investigación dirigidos a las leucemias de los menores de 4 años. Hasta que la curemos, ¡no pararemos!
Desde 1989 la FUNDACIÓN ENRIQUETA VILLAVECCHIA trabaja para mejorar la calidad de vida de los niñ@s y jóvenes enfermos de cáncer, y para dar apoyo a sus familias. Todos los proyectos proporcionan una atención integral en todas las fases del tratamiento, basada en las necesidades detectadas gracias al contacto con los niños y jóvenes, con sus familias y al trabajo en coordinación con los hospitales, entidades y profesionales.
Una de las dificultades más importantes se produce cuando se finaliza el tratamiento, se ha superado la fase aguda de la enfermedad, pero se han producido una serie de secuelas importantes en todos los niveles. Después de largos períodos de aislamiento social y con el ritmo familiar, alterado los niñ@s y jóvenes que superan un cáncer en la infancia deben hacer frente a otra situación: la reincorporación a la vida cotidiana y un futuro lleno de incertidumbre, y a menudo con secuelas que les dificultan aún más la plena integración. Sus familias deben afrontar un nuevo reto, para el que no tienen tanta ayuda ni recursos.
Es necesario ayudarles, proporcionar herramientas y recursos para favorecer la autonomía personal, facilitar el proceso de readaptación y reinserción escolar, formativa o laboral, combatir el aislamiento y la soledad, y ayudarles a retomar el camino. De todas estas necesidades nació el proyecto “El futuro existe”, un proyecto con diversas líneas de actuación para acompañar, orientar y ayudar a los niñ@ y jóvenes que han superado la enfermedad, como a sus familias.