Tijuana, ciudad turística mexicana que hace frontera con EE.UU., se ha convertido en un punto crítico para niños, niñas y adolescentes en situación de vulnerabilidad. Según UNICEF (junio 2024), más de 111.600 menores no acompañados atravesaron la frontera entre México y EE.UU. durante el año anterior, exponiéndose a riesgos elevados (trabajo infantil, explotación, abandono, violencia...) y debiendo vivir en condiciones precarias sin acceso garantizado a servicios esenciales como nutrición, educación, salud o soporte psicosocial.
En este contexto nace HOCATI, que es más que un orfanato: es un hogar educativo que garantiza protección, alimentación, educación y apoyo emocional a 15 menores que no pueden vivir con sus familias. Con una atención personalizada y un entorno seguro, HOCATI les acompaña en su recuperación y les ayuda a construir un futuro digno.
HOCATI ofrece una acogida integral en régimen residencial 24 horas a través de 7 programas interconectados y adaptados a cada menor que abordan todas las dimensiones del desarrollo de los niños: cuidados básicos, educación formal, salud física y emocional, vida independiente, valores y espiritualidad, acceso a la cultura y deporte y ocio. Además, trabaja con las familias o referentes adultos cuando existe posibilidad de vínculo, con el objetivo de recuperar o reconstruir relaciones afectivas seguras. Estos servicios garantizan no sólo la supervivencia, sino también el crecimiento emocional, social y educativo de los menores acogidos.