En España se diagnostican cada año miles de casos de leucemia, linfoma, mieloma y síndromes mielodisplásicos. Muchos pacientes necesitan tratamientos complejos, como trasplantes o terapias CAR-T, que solo se realizan en hospitales especializados, lo que a menudo requiere desplazarse lejos de casa y afrontar largas estancias, acompañados por familiares, con el consiguiente impacto económico y emocional.
Quienes se trasladan a ciudades como Barcelona para recibir su tratamiento enfrentan, además de la enfermedad, dificultades como la pérdida de ingresos, la imposibilidad de compartir vivienda por ser inmunodeprimidos y la falta de red de apoyo en un entorno desconocido. Todo esto afecta su bienestar y recuperación, haciendo necesario garantizar un alojamiento digno y adaptado a sus necesidades.
Para responder a esta situación, la Fundación Josep Carreras lidera el proyecto “Un hogar lejos de casa”, que ofrece alojamiento gratuito en ocho pisos cerca de hospitales públicos especializados y acuerdos con hoteles para estancias cortas. También brinda acompañamiento social para mejorar el bienestar del paciente y su familia durante el tratamiento.